Universidad Cooperativa de Colombia
Escuela de Postgrados - Facultad de Educación
Especialización en Investigación Formativa
Línea de Investigación en Proyección Social
Juan Eduardo Moncayo Santa Cruz
Nombre de la Línea: Proyección Social
Concibe la Educación como bucle de la triada propósitos sociales/ oferta ambiental / aptitudes personales.
Articula las funciones de investigación, formación y extensión en el mismo espacio/tiempo/hombre del hecho pedagógico.
Permite caracterizar los impactos culturales, económicos, sociales, políticos y ambientales que causa la presencia de la Universidad en un territorio determinado.
Integra los procesos de saber, crear y hacer en dinámicas de investigación que permiten implementar soluciones locales a los problemas globales.
Entiende el conocimiento como herramienta que permite diagnosticar, imaginar y transformar estética, ética y lógicamente las realidades humanas.
Encuentra la validez de la educación superior, en el bucle Universidad/ Oferta Ambiental/ Estado/ Sector Productivo/ Comunidad.
Definición (Conceptualización)
El concepto de proyección social es inherente al concepto de educación. No puede haber educación sin proyección social dado que lo pedagógico es resultado de la relación entre propósitos sociales, oferta ambiental y aptitudes personales. En éste sentido, la educación garantiza el grado medio de destreza social requerido por la sociedad para llegar a donde se ha propuesto y puede decirse que su eficacia está en relación directa con el logro de los objetivos, metas, programas y proyectos que determinan el ordenamiento de las actividades humanas en un territorio determinado.
Dado que el mundo se presenta como una triple estructura, los límites conceptuales de la línea están dados por la complejidad de las relaciones entre lo físico, lo biótico y lo antrópico en cada espacio ecológico y social donde se desarrolle un proyecto de investigación en proyección social, y por las categorías, dimensiones, hipótesis, variables e indicadores que puedan inferirse de las relaciones que establezca la Universidad con la oferta ambiental, con el Estado, con el Sector Productivo y con la Comunidad.
En éste orden de ideas, la línea se desarrolla entre dos polos: el primero corresponde al conocimiento que se ha construido y que ya ha sido asimilado con respecto a la proyección social universitaria; y el segundo, al conocimiento en trance de hacerse. Para ésta aventura, se asumen los conceptos de anatomía planetaria, fisiología planetaria y bioquímica planetaria planteados por Loveloc en su hipótesis GAIA; las categorías ecológicas de energía, ciclos, poblaciones y ecosistemas; y, las categorías antropológicas que caracterizan lo humano a través de tres procesos básicos: el desarrollo de lo erótico, el desarrollo del ergon (trabajo) y el desarrollo del pensamiento lenguaje.
Interesa en éste contexto, incorporar desde la realidad de la Universidad Cooperativa de Colombia como persona jurídica de derecho privado, el concepto de Responsabilidad Social Universitaria que aquí se asume en relación con tres sostenibilidades básicas: la sostenibilidad ecológica (ecoeficiencia), la sostenibilidad económica (rentabilidad) y la sostenibilidad social (solidaridad).
Justificación
La desarticulación entre propósitos sociales, oferta ambiental y aptitudes personales; la ignorancia sobre las características cerebrales, mentales y culturales del conocimiento humano; el desconocimiento pedagógico del estudiante; el precario manejo de los contenidos propios de la educación y, en general, la carencia de estrategias que permitan afrontar lo inesperado y modificar su desarrollo en virtud de las informaciones adquiridas en el camino, impiden implementar procesos educativos que integren las funciones básicas de investigación, formación y extensión a propósitos encaminados al mejoramiento de la calidad de la vida. En atención a lo anterior, se puede decir que uno de los mayores problemas de la universidad colombiana y que justifica la existencia de ésta línea de investigación, es que no ha precisado el grado medio de destreza social que debe generar en un país que no ha construido colectivamente una imagen futura de territorio que le permita hacer con premeditación y cálculo lo que siempre ha dejado al azar.
Desde el establecimiento, se supone que nuestras naciones (las llamadas del tercer mundo en Asia, América y África) deben llegar a la modernidad y que para ello deben invertir en procesos de modernización a través de los diferentes planes de desarrollo que se formulan desde las oficinas de planeación de los entes oficiales. Desde ésta línea y al observar que el problema del desarrollo no es de adjetivo sino de sustantivo, no se busca el desarrollo integral, ni sostenible, ni a escala humana…no se busca el desarrollo. Esta distancia conceptual nace, en primer lugar, de la presencia de las comunidades indígenas en las cuales el trato particular de los conceptos de Espacio–Tiempo-sujeto impiden todo tipo de acercamiento lineal a la realidad. En segundo lugar, de la sensibilización que ha tenido occidente sobre las enormes carencias de su pensamiento, donde comprender que “una manera mutilante de ver la vida conduce necesariamente a acciones mutilantes, hace urgente sustituir el paradigma de disyunción/reducción/unidimensionalización, por un paradigma de distinción/conjunción que permita distinguir sin desarticular, asociar sin identificar o reducir”.[1]
En éste sentido, el reto de la línea de investigación en proyección social, está en articular la visión de las comunidades indígenas, campesinas y urbanas del país, con el esfuerzo que hoy hace occidente por explicarse las rupturas, los rizos, las recurrencias y turbulencias de la realidad, y propiciar un resurgimiento de la antigua noción de armonía entre orden y caos, que por ahora llamaremos equilibrio dinámico… un proceso de construcción de una visión del mundo, en la cual las incertidumbres, las interrelaciones y las dependencias mutuas que impregnan la vida, sean comprendidas y respetadas por el hombre.
Antecedentes
“La extensión comprende los programas de educación permanente, cursos, seminarios y demás programas destinados a la difusión de los conocimientos, al intercambio de experiencias, así como las actividades de servicio tendientes a procurar el bienestar general de la comunidad y la satisfacción de las necesidades de la sociedad”. Art. 120 Ley 30 de 1992
La proyección social tal como se entiende aquí, es decir, como bucle de la triada investigación/formación/extensión y como parte integral de planes, programas y proyectos orientados al ordenamiento de las actividades humanas en un territorio, tiene antecedentes en algunos planes de vida construidos por organizaciones campesinas e indígenas que conciben la educación como columna vertebral de sus búsquedas alternativas. Desafortunadamente, el sistema educativo colombiano ha rechazado sistemáticamente este tipo de propuestas y no ha dado un espacio real a la articulación entre saber popular y “conocimiento científico”; en detrimento de las prácticas filosóficas, científicas y artísticas que exige la modernidad, ha preferido ser un mal calco de los sistemas educativos occidentales, y sus metas, más que corresponder a las necesidades sociales del país, corresponden al país que requieren las empresas transnacionales para lograr los niveles de competitividad que les exige el mercado. La educación en Colombia no es resultado de la relación entre propósitos sociales, oferta ambiental y aptitudes personales: es resultado de la relación entre intereses transnacionales y destrezas laborales. En éste sentido, no es que la educación colombiana se encuentre en un estado de carencia de propósitos, lo que sucede, es que los propósitos educativos no están en correspondencia con las dinámicas físicas, biológicas y humanas que constituyen su territorio.
Por otro lado, en varias universidades latinoamericanas se viene trabajando el concepto de Responsabilidad Social Universitaria dado que “la universidad sin ser una empresa, es una organización que funciona en su sociedad y genera impactos tanto en las personas que laboran en ella (administrativos, docentes, estudiantes) como sobre su entorno social y natural. La responsabilidad social es el afán de responder de modo ético e inteligente por estos impactos, para que sean, en la medida de lo posible, positivos y no negativos. A partir de una visión integral de la organización, una gestión socialmente responsable cuida los impactos que la universidad tiene sobre el medio ambiente, el medio social, y los recursos humanos tratando de minimizar los daños posibles y maximizar todos los impactos positivos, en provecho tanto de su sociedad como de la educación que brinda a sus estudiantes, siendo ésta última su razón de ser”.[2]
Este enfoque, a pesar de superar el concepto clásico de proyección social en la medida que “articula todas las partes orgánicas de la universidad incluyendo en una misma estrategia de gestión a la Administración, la Docencia, la Investigación y todos los demás servicios universitarios vinculados con la comunidad fuera de la organización (servicios de consultorías, asociaciones de estudiantes de voluntariado, servicio de extensión y proyección social, oficina de comunicación institucional, etc.)”[3], no concibe la educación como resultado de la relación entre propósitos sociales, oferta ambiental y aptitudes personales y más bien se concentra en los impactos organizacionales, educativos, epistemológicos y sociales que una determinada visión de la educación (independientemente de cómo haya sido construida) pueda causar en un territorio.
Dado que la construcción de una imagen futura y concertada de país es fundamental para determinar el grado medio de destreza social requerido por la sociedad para llegar a donde se ha propuesto, se incorpora como antecedente el hecho que la Universidad Cooperativa de Colombia cuenta con 23 sedes esparcidas por el territorio nacional y que tiene la capacidad logística para generar con su comunidad educativa, una propuesta de país que le permita retroalimentar su propuesta pedagógica en razón de las dinámicas físicas, biológicas y humanas que acontecen en el territorio. Así mismo, es necesario decir que “la Universidad Cooperativa de Colombia por medio de su Consejo Superior expidió el Acuerdo No. 006 por medio del cual se establece el Estatuto General de Proyección Social de la Universidad Cooperativa de Colombia (ver anexo), teniendo en cuenta para ello la Partitura Nº 8 de 2002 emanada de la Vicerrectora Académica (ver anexo) en la que se propicia la articulación de objetivos, políticas y estrategias para asumir la Proyección Social como una propuesta de servicio de la educación al sector de la economía solidaria y los sectores público y privado, donde se ha de afianzar el diálogo permanente entre Estado-Universidad-Empresa-Comunidad, estrechando lazos de cooperación que retroalimentan la docencia y la investigación.”[4]
En éste orden de ideas y para precisar los objetivos de la línea, vale recordar como antecedente que a lo largo de la prehistoria e historia del hombre se dan tres procesos básicos: lo que para el animal es la conservación de la especie, en los seres humanos se va transformando en el problema de lo Erótico, como humanización del ser humano; lo que para el animal es la conservación del individuo, se va transformando en los seres humanos en el problema de lo técnico económico y del Ergon, como socialización de la naturaleza; lo que para el animal es la información, se va transformando en los seres humanos en
el problema del pensamiento-lenguaje (Logos). “Son estos los tres problemas fundamentales de los seres humanos, porque los determinan o tipifican y según la manera alienada de resolverlos en una comunidad reinarán la cosificación, la explotación o la mentira.”[5] En ésta línea de investigación, se asumen los conceptos de afecto, trabajo y convivencia en correspondencia con los conceptos de Erótico, Ergon y Logos. Dado que los anteriores procesos no se dan en el aire sino que se concretan en un territorio con unas características biofísicas singulares, se añade el concepto de permanencia para significar el compromiso que como especie debemos asumir los seres humanos con las generaciones futuras.
Objetivos
Escuela de Postgrados - Facultad de Educación
Especialización en Investigación Formativa
Línea de Investigación en Proyección Social
Juan Eduardo Moncayo Santa Cruz
Nombre de la Línea: Proyección Social
Concibe la Educación como bucle de la triada propósitos sociales/ oferta ambiental / aptitudes personales.
Articula las funciones de investigación, formación y extensión en el mismo espacio/tiempo/hombre del hecho pedagógico.
Permite caracterizar los impactos culturales, económicos, sociales, políticos y ambientales que causa la presencia de la Universidad en un territorio determinado.
Integra los procesos de saber, crear y hacer en dinámicas de investigación que permiten implementar soluciones locales a los problemas globales.
Entiende el conocimiento como herramienta que permite diagnosticar, imaginar y transformar estética, ética y lógicamente las realidades humanas.
Encuentra la validez de la educación superior, en el bucle Universidad/ Oferta Ambiental/ Estado/ Sector Productivo/ Comunidad.
Definición (Conceptualización)
El concepto de proyección social es inherente al concepto de educación. No puede haber educación sin proyección social dado que lo pedagógico es resultado de la relación entre propósitos sociales, oferta ambiental y aptitudes personales. En éste sentido, la educación garantiza el grado medio de destreza social requerido por la sociedad para llegar a donde se ha propuesto y puede decirse que su eficacia está en relación directa con el logro de los objetivos, metas, programas y proyectos que determinan el ordenamiento de las actividades humanas en un territorio determinado.
Dado que el mundo se presenta como una triple estructura, los límites conceptuales de la línea están dados por la complejidad de las relaciones entre lo físico, lo biótico y lo antrópico en cada espacio ecológico y social donde se desarrolle un proyecto de investigación en proyección social, y por las categorías, dimensiones, hipótesis, variables e indicadores que puedan inferirse de las relaciones que establezca la Universidad con la oferta ambiental, con el Estado, con el Sector Productivo y con la Comunidad.
En éste orden de ideas, la línea se desarrolla entre dos polos: el primero corresponde al conocimiento que se ha construido y que ya ha sido asimilado con respecto a la proyección social universitaria; y el segundo, al conocimiento en trance de hacerse. Para ésta aventura, se asumen los conceptos de anatomía planetaria, fisiología planetaria y bioquímica planetaria planteados por Loveloc en su hipótesis GAIA; las categorías ecológicas de energía, ciclos, poblaciones y ecosistemas; y, las categorías antropológicas que caracterizan lo humano a través de tres procesos básicos: el desarrollo de lo erótico, el desarrollo del ergon (trabajo) y el desarrollo del pensamiento lenguaje.
Interesa en éste contexto, incorporar desde la realidad de la Universidad Cooperativa de Colombia como persona jurídica de derecho privado, el concepto de Responsabilidad Social Universitaria que aquí se asume en relación con tres sostenibilidades básicas: la sostenibilidad ecológica (ecoeficiencia), la sostenibilidad económica (rentabilidad) y la sostenibilidad social (solidaridad).
Justificación
La desarticulación entre propósitos sociales, oferta ambiental y aptitudes personales; la ignorancia sobre las características cerebrales, mentales y culturales del conocimiento humano; el desconocimiento pedagógico del estudiante; el precario manejo de los contenidos propios de la educación y, en general, la carencia de estrategias que permitan afrontar lo inesperado y modificar su desarrollo en virtud de las informaciones adquiridas en el camino, impiden implementar procesos educativos que integren las funciones básicas de investigación, formación y extensión a propósitos encaminados al mejoramiento de la calidad de la vida. En atención a lo anterior, se puede decir que uno de los mayores problemas de la universidad colombiana y que justifica la existencia de ésta línea de investigación, es que no ha precisado el grado medio de destreza social que debe generar en un país que no ha construido colectivamente una imagen futura de territorio que le permita hacer con premeditación y cálculo lo que siempre ha dejado al azar.
Desde el establecimiento, se supone que nuestras naciones (las llamadas del tercer mundo en Asia, América y África) deben llegar a la modernidad y que para ello deben invertir en procesos de modernización a través de los diferentes planes de desarrollo que se formulan desde las oficinas de planeación de los entes oficiales. Desde ésta línea y al observar que el problema del desarrollo no es de adjetivo sino de sustantivo, no se busca el desarrollo integral, ni sostenible, ni a escala humana…no se busca el desarrollo. Esta distancia conceptual nace, en primer lugar, de la presencia de las comunidades indígenas en las cuales el trato particular de los conceptos de Espacio–Tiempo-sujeto impiden todo tipo de acercamiento lineal a la realidad. En segundo lugar, de la sensibilización que ha tenido occidente sobre las enormes carencias de su pensamiento, donde comprender que “una manera mutilante de ver la vida conduce necesariamente a acciones mutilantes, hace urgente sustituir el paradigma de disyunción/reducción/unidimensionalización, por un paradigma de distinción/conjunción que permita distinguir sin desarticular, asociar sin identificar o reducir”.[1]
En éste sentido, el reto de la línea de investigación en proyección social, está en articular la visión de las comunidades indígenas, campesinas y urbanas del país, con el esfuerzo que hoy hace occidente por explicarse las rupturas, los rizos, las recurrencias y turbulencias de la realidad, y propiciar un resurgimiento de la antigua noción de armonía entre orden y caos, que por ahora llamaremos equilibrio dinámico… un proceso de construcción de una visión del mundo, en la cual las incertidumbres, las interrelaciones y las dependencias mutuas que impregnan la vida, sean comprendidas y respetadas por el hombre.
Antecedentes
“La extensión comprende los programas de educación permanente, cursos, seminarios y demás programas destinados a la difusión de los conocimientos, al intercambio de experiencias, así como las actividades de servicio tendientes a procurar el bienestar general de la comunidad y la satisfacción de las necesidades de la sociedad”. Art. 120 Ley 30 de 1992
La proyección social tal como se entiende aquí, es decir, como bucle de la triada investigación/formación/extensión y como parte integral de planes, programas y proyectos orientados al ordenamiento de las actividades humanas en un territorio, tiene antecedentes en algunos planes de vida construidos por organizaciones campesinas e indígenas que conciben la educación como columna vertebral de sus búsquedas alternativas. Desafortunadamente, el sistema educativo colombiano ha rechazado sistemáticamente este tipo de propuestas y no ha dado un espacio real a la articulación entre saber popular y “conocimiento científico”; en detrimento de las prácticas filosóficas, científicas y artísticas que exige la modernidad, ha preferido ser un mal calco de los sistemas educativos occidentales, y sus metas, más que corresponder a las necesidades sociales del país, corresponden al país que requieren las empresas transnacionales para lograr los niveles de competitividad que les exige el mercado. La educación en Colombia no es resultado de la relación entre propósitos sociales, oferta ambiental y aptitudes personales: es resultado de la relación entre intereses transnacionales y destrezas laborales. En éste sentido, no es que la educación colombiana se encuentre en un estado de carencia de propósitos, lo que sucede, es que los propósitos educativos no están en correspondencia con las dinámicas físicas, biológicas y humanas que constituyen su territorio.
Por otro lado, en varias universidades latinoamericanas se viene trabajando el concepto de Responsabilidad Social Universitaria dado que “la universidad sin ser una empresa, es una organización que funciona en su sociedad y genera impactos tanto en las personas que laboran en ella (administrativos, docentes, estudiantes) como sobre su entorno social y natural. La responsabilidad social es el afán de responder de modo ético e inteligente por estos impactos, para que sean, en la medida de lo posible, positivos y no negativos. A partir de una visión integral de la organización, una gestión socialmente responsable cuida los impactos que la universidad tiene sobre el medio ambiente, el medio social, y los recursos humanos tratando de minimizar los daños posibles y maximizar todos los impactos positivos, en provecho tanto de su sociedad como de la educación que brinda a sus estudiantes, siendo ésta última su razón de ser”.[2]
Este enfoque, a pesar de superar el concepto clásico de proyección social en la medida que “articula todas las partes orgánicas de la universidad incluyendo en una misma estrategia de gestión a la Administración, la Docencia, la Investigación y todos los demás servicios universitarios vinculados con la comunidad fuera de la organización (servicios de consultorías, asociaciones de estudiantes de voluntariado, servicio de extensión y proyección social, oficina de comunicación institucional, etc.)”[3], no concibe la educación como resultado de la relación entre propósitos sociales, oferta ambiental y aptitudes personales y más bien se concentra en los impactos organizacionales, educativos, epistemológicos y sociales que una determinada visión de la educación (independientemente de cómo haya sido construida) pueda causar en un territorio.
Dado que la construcción de una imagen futura y concertada de país es fundamental para determinar el grado medio de destreza social requerido por la sociedad para llegar a donde se ha propuesto, se incorpora como antecedente el hecho que la Universidad Cooperativa de Colombia cuenta con 23 sedes esparcidas por el territorio nacional y que tiene la capacidad logística para generar con su comunidad educativa, una propuesta de país que le permita retroalimentar su propuesta pedagógica en razón de las dinámicas físicas, biológicas y humanas que acontecen en el territorio. Así mismo, es necesario decir que “la Universidad Cooperativa de Colombia por medio de su Consejo Superior expidió el Acuerdo No. 006 por medio del cual se establece el Estatuto General de Proyección Social de la Universidad Cooperativa de Colombia (ver anexo), teniendo en cuenta para ello la Partitura Nº 8 de 2002 emanada de la Vicerrectora Académica (ver anexo) en la que se propicia la articulación de objetivos, políticas y estrategias para asumir la Proyección Social como una propuesta de servicio de la educación al sector de la economía solidaria y los sectores público y privado, donde se ha de afianzar el diálogo permanente entre Estado-Universidad-Empresa-Comunidad, estrechando lazos de cooperación que retroalimentan la docencia y la investigación.”[4]
En éste orden de ideas y para precisar los objetivos de la línea, vale recordar como antecedente que a lo largo de la prehistoria e historia del hombre se dan tres procesos básicos: lo que para el animal es la conservación de la especie, en los seres humanos se va transformando en el problema de lo Erótico, como humanización del ser humano; lo que para el animal es la conservación del individuo, se va transformando en los seres humanos en el problema de lo técnico económico y del Ergon, como socialización de la naturaleza; lo que para el animal es la información, se va transformando en los seres humanos en
el problema del pensamiento-lenguaje (Logos). “Son estos los tres problemas fundamentales de los seres humanos, porque los determinan o tipifican y según la manera alienada de resolverlos en una comunidad reinarán la cosificación, la explotación o la mentira.”[5] En ésta línea de investigación, se asumen los conceptos de afecto, trabajo y convivencia en correspondencia con los conceptos de Erótico, Ergon y Logos. Dado que los anteriores procesos no se dan en el aire sino que se concretan en un territorio con unas características biofísicas singulares, se añade el concepto de permanencia para significar el compromiso que como especie debemos asumir los seres humanos con las generaciones futuras.
Objetivos
Objetivo general
Investigar, planear y gestionar participativamente, ambientes de aprendizaje promotores del equilibrio dinámico entre los diferentes procesos que hacen posible el afecto, el trabajo, la convivencia y la permanencia en la singularidad biofísica del territorio.
Objetivos específicos
Para el Afecto
Investigar, planear y gestionar participativamente, ambientes de aprendizaje que permitan ordenar las dinámicas propias que hacen posible el afecto, tales como mantener la vida, compartir la vida, recrear la vida y conocer la vida
Para el trabajo
Investigar, planear y gestionar participativamente, ambientes de aprendizaje que permitan ordenar las dinámicas propias que hacen posible el trabajo, tales como el pluralismo, la autorregulación, la planificación y la creatividad.
Para la convivencia
Investigar, planear y gestionar participativamente, ambientes de aprendizaje que permitan ordenar las dinámicas propias que hacen posible la convivencia tales como el crecimiento de la persona, el fortalecimiento de la familia, las decisiones comunitarias y la construcción social de región
Para la permanencia
Investigar, planear y gestionar participativamente, ambientes de aprendizaje que permitan ordenar las dinámicas propias que hacen posible la permanencia, tales como el reconocimiento de la interculturalidad, el sostenimiento de la biodiversidad, la satisfacción de las necesidades sociales y su equilibrio con la oferta ambiental.
Problemas de Investigación de la Línea
¿Qué educación para qué territorio? es la pregunta general que orienta esta línea de investigación en su dinámica de articular propósitos sociales, oferta ambiental y aptitudes personales.
Dado que es necesario preguntarse por el dónde, el cuándo, el cómo, el por qué y el para qué investigar, planear y gestionar participativamente ambientes de aprendizaje promotores del equilibrio dinámico entre los diferentes procesos que hacen posible el afecto, el trabajo, la convivencia y la permanencia en la singularidad biofísica del territorio, los problemas de investigación de la línea en proyección social están en relación directa con sus objetivos. En la medida en que se respondan con claridad ese tipo de preguntas que de manera general tienen que ver con las relaciones entre la universidad y las dinámicas culturales, económicas, sociales y políticas que acontecen en un espacio ecológico social determinado, los problemas de investigación de la línea profundizan en las relaciones de la Universidad con el Estado, con la Comunidad, con el Sector Productivo y con la Oferta Ambiental del territorio.
Entendiendo que el problema de investigación abre la posibilidad de gestionar desde la Universidad soluciones locales a los problemas globales, vale hacer unas breves reflexiones con el ánimo que el lector incorpore los aportes pertinentes:
1. Sobre el afecto
Superar la pobreza significa asumir el problema de la vida con todos los riesgos que esto implica. Lo cotidiano en un país como el nuestro azotado por la violencia, se caracteriza por la carencia de afecto, por la falta de trabajo, por la indiferencia ante la muerte y por un uso inadecuado de la oferta ambiental. El problema entonces de la pobreza tiene que ver, en nuestro caso, con el desamor, con el hambre, con el miedo y con el ecocidio.
En este sentido, se hace necesario consolidar un mapa educativo que permita soluciones a los problemas mencionados desde proyectos que permitan mejorar las condiciones materiales de vida. La línea de investigación en proyección social entiende, por ejemplo, que el afecto es un proceso concreto que se expresa cuando cada uno se preocupa por la comida del otro, cuando cada uno quiere para el otro un lugar de habitación decente y humano, cuando cada uno ejerce la salud preventiva y disfruta de la presencia del otro... cuando en ese proceso se pasa de comunidad territorial a comunidad voluntaria.
Por difícil que parezca, la Universidad debe comprometerse, por ejemplo, en procesos que busquen a través de la seguridad alimentaria vegetal, animal y humana, resolver el problema del hambre y a través de los servicios sociales, los servicios públicos y el mejoramiento de la vivienda, resolver el problema del miedo. Ciertamente se necesitan personas bien comidas y bien amadas para generar unos escenarios en donde la producción de la paz y el desarrollo de la democracia sean realmente posibles.
2. Sobre el trabajo
Durante mucho tiempo se creyó que el “desarrollo” dependía de la producción, sin comprender que el incremento de la distribución que requiere de vías de comunicación para aumentar el mercado y mejorar los niveles de la concurrencia fortaleciendo la circulación, es el verdadero acto social que realiza la mercancía, como valor de cambio y de uso.
Se puede decir, que para conseguir que una estructura económica sea productiva, debe responder integralmente a la correspondencia entre la capacidad cultural de la tecnología propia y la transferencia de tecnología más avanzada del momento. A este resultado cultural de una tecnología apropiada, para cada región ecológica según sus diferentes aptitudes, apunta la línea sabiendo que cada una de las tecnologías que deben aplicarse específicamente en las condiciones descritas, adquieren un nivel de concreción teórica que exige un conocimiento integral tanto de la ciencia positiva, como de la historia y la política, para que funcione en el contexto de la planeación social.
3. Sobre la convivencia
Las soluciones concretas de los problemas comunes, cualquiera sea su origen, generan un espacio de convergencia donde encontrar propuestas acertadas en marco de la práctica teórica, permite avanzar tanto en la crisis, como en las propuestas nuevas.
Los talleres permanentes de trabajo con la participación de los diferentes actores sociales, al margen de cualquier organización en procura de evitar sutilezas, donde la financiación de los proyectos no tenga desavenencias y los procesos de administración no tengan manipulación alguna, son en el momento la gran preocupación de la convivencia. Es ahí donde se encuentran los grandes interrogantes, pues la práctica social ha hecho que la organización sea sinónimo de mentira, la financiación de explotación y la administración de engaño. Nadie cree en ellos... y sin ellos es difícil hacer algo.
Por último hay que decir, que la convivencia se da sobre proyectos concretos y que solo la producción de excedentes (económicos, administrativos, técnicos y tecnológicos) genera escenarios de convivencia, es decir, de acciones colectivas sobre un todo integrado creadoras de espacios de vida realmente posibles.
3. Sobre la permanencia
Entender la educación como columna vertebral del ordenamiento de las actividades humanas en un territorio, exige objetivos, metas y estrategias dirigidas a ganar una serie de capacidades que se consideran ineludibles en la construcción de una forma alternativa de vida. Pero, la capacidad de amar, la capacidad de resolver el hambre y la capacidad de convivir, tratadas en los puntos anteriores, se materializan en un territorio que de suyo tiene unas características biofísicas singulares. Conquistar esas capacidades sin agredir la dinámica ecológica, es el problema de la permanencia, es decir, de la política. Generar la capacidad de permanecer en el territorio, entonces, es hacer coincidir política con realizaciones y éstas con equilibrio entre necesidades sociales, oferta ambiental y aptitudes personales
En este orden de ideas, la permanencia esta mediada por la necesidad de mantener vivas la interculturalidad y la biodiversidad, pues el equilibrio dinámico entre lo físico, lo biótico y lo antrópico, si bien pretende desde el punto de vista ecológico la regulación de la Energía, los Ciclos, las Poblaciones y los Ecosistemas, desde el punto de vista cultural, pretende mantener vivos todos los espacios de encuentro entre los hombres.
*Juan Eduardo Moncayo Santa Cruz
Coordinador Línea en Proyección Social
Especialización en Investigación Formativa
[1] Morin, Edgar. El Método
[2] Francois Valleys, Pontificia Universidad Católica del Perú,
[3] Francois Valleys, III Diálogo Global sobre la Responsabilidad Social Universitaria, Pontificia Universidad Católica del Perú 2006
[4] Velandia, Manuel. Documento Condición 6 Proyección Social, Especialización en Investigación Formativa. Escuelan de Postgrados - Universidad Cooperativa de Colombia
[5] Federicci, Casa Carlo .Propedéutica hacia una pedagogía. Fundación Intercultural del Sarare 2000
Para el Afecto
Investigar, planear y gestionar participativamente, ambientes de aprendizaje que permitan ordenar las dinámicas propias que hacen posible el afecto, tales como mantener la vida, compartir la vida, recrear la vida y conocer la vida
Para el trabajo
Investigar, planear y gestionar participativamente, ambientes de aprendizaje que permitan ordenar las dinámicas propias que hacen posible el trabajo, tales como el pluralismo, la autorregulación, la planificación y la creatividad.
Para la convivencia
Investigar, planear y gestionar participativamente, ambientes de aprendizaje que permitan ordenar las dinámicas propias que hacen posible la convivencia tales como el crecimiento de la persona, el fortalecimiento de la familia, las decisiones comunitarias y la construcción social de región
Para la permanencia
Investigar, planear y gestionar participativamente, ambientes de aprendizaje que permitan ordenar las dinámicas propias que hacen posible la permanencia, tales como el reconocimiento de la interculturalidad, el sostenimiento de la biodiversidad, la satisfacción de las necesidades sociales y su equilibrio con la oferta ambiental.
Problemas de Investigación de la Línea
¿Qué educación para qué territorio? es la pregunta general que orienta esta línea de investigación en su dinámica de articular propósitos sociales, oferta ambiental y aptitudes personales.
Dado que es necesario preguntarse por el dónde, el cuándo, el cómo, el por qué y el para qué investigar, planear y gestionar participativamente ambientes de aprendizaje promotores del equilibrio dinámico entre los diferentes procesos que hacen posible el afecto, el trabajo, la convivencia y la permanencia en la singularidad biofísica del territorio, los problemas de investigación de la línea en proyección social están en relación directa con sus objetivos. En la medida en que se respondan con claridad ese tipo de preguntas que de manera general tienen que ver con las relaciones entre la universidad y las dinámicas culturales, económicas, sociales y políticas que acontecen en un espacio ecológico social determinado, los problemas de investigación de la línea profundizan en las relaciones de la Universidad con el Estado, con la Comunidad, con el Sector Productivo y con la Oferta Ambiental del territorio.
Entendiendo que el problema de investigación abre la posibilidad de gestionar desde la Universidad soluciones locales a los problemas globales, vale hacer unas breves reflexiones con el ánimo que el lector incorpore los aportes pertinentes:
1. Sobre el afecto
Superar la pobreza significa asumir el problema de la vida con todos los riesgos que esto implica. Lo cotidiano en un país como el nuestro azotado por la violencia, se caracteriza por la carencia de afecto, por la falta de trabajo, por la indiferencia ante la muerte y por un uso inadecuado de la oferta ambiental. El problema entonces de la pobreza tiene que ver, en nuestro caso, con el desamor, con el hambre, con el miedo y con el ecocidio.
En este sentido, se hace necesario consolidar un mapa educativo que permita soluciones a los problemas mencionados desde proyectos que permitan mejorar las condiciones materiales de vida. La línea de investigación en proyección social entiende, por ejemplo, que el afecto es un proceso concreto que se expresa cuando cada uno se preocupa por la comida del otro, cuando cada uno quiere para el otro un lugar de habitación decente y humano, cuando cada uno ejerce la salud preventiva y disfruta de la presencia del otro... cuando en ese proceso se pasa de comunidad territorial a comunidad voluntaria.
Por difícil que parezca, la Universidad debe comprometerse, por ejemplo, en procesos que busquen a través de la seguridad alimentaria vegetal, animal y humana, resolver el problema del hambre y a través de los servicios sociales, los servicios públicos y el mejoramiento de la vivienda, resolver el problema del miedo. Ciertamente se necesitan personas bien comidas y bien amadas para generar unos escenarios en donde la producción de la paz y el desarrollo de la democracia sean realmente posibles.
2. Sobre el trabajo
Durante mucho tiempo se creyó que el “desarrollo” dependía de la producción, sin comprender que el incremento de la distribución que requiere de vías de comunicación para aumentar el mercado y mejorar los niveles de la concurrencia fortaleciendo la circulación, es el verdadero acto social que realiza la mercancía, como valor de cambio y de uso.
Se puede decir, que para conseguir que una estructura económica sea productiva, debe responder integralmente a la correspondencia entre la capacidad cultural de la tecnología propia y la transferencia de tecnología más avanzada del momento. A este resultado cultural de una tecnología apropiada, para cada región ecológica según sus diferentes aptitudes, apunta la línea sabiendo que cada una de las tecnologías que deben aplicarse específicamente en las condiciones descritas, adquieren un nivel de concreción teórica que exige un conocimiento integral tanto de la ciencia positiva, como de la historia y la política, para que funcione en el contexto de la planeación social.
3. Sobre la convivencia
Las soluciones concretas de los problemas comunes, cualquiera sea su origen, generan un espacio de convergencia donde encontrar propuestas acertadas en marco de la práctica teórica, permite avanzar tanto en la crisis, como en las propuestas nuevas.
Los talleres permanentes de trabajo con la participación de los diferentes actores sociales, al margen de cualquier organización en procura de evitar sutilezas, donde la financiación de los proyectos no tenga desavenencias y los procesos de administración no tengan manipulación alguna, son en el momento la gran preocupación de la convivencia. Es ahí donde se encuentran los grandes interrogantes, pues la práctica social ha hecho que la organización sea sinónimo de mentira, la financiación de explotación y la administración de engaño. Nadie cree en ellos... y sin ellos es difícil hacer algo.
Por último hay que decir, que la convivencia se da sobre proyectos concretos y que solo la producción de excedentes (económicos, administrativos, técnicos y tecnológicos) genera escenarios de convivencia, es decir, de acciones colectivas sobre un todo integrado creadoras de espacios de vida realmente posibles.
3. Sobre la permanencia
Entender la educación como columna vertebral del ordenamiento de las actividades humanas en un territorio, exige objetivos, metas y estrategias dirigidas a ganar una serie de capacidades que se consideran ineludibles en la construcción de una forma alternativa de vida. Pero, la capacidad de amar, la capacidad de resolver el hambre y la capacidad de convivir, tratadas en los puntos anteriores, se materializan en un territorio que de suyo tiene unas características biofísicas singulares. Conquistar esas capacidades sin agredir la dinámica ecológica, es el problema de la permanencia, es decir, de la política. Generar la capacidad de permanecer en el territorio, entonces, es hacer coincidir política con realizaciones y éstas con equilibrio entre necesidades sociales, oferta ambiental y aptitudes personales
En este orden de ideas, la permanencia esta mediada por la necesidad de mantener vivas la interculturalidad y la biodiversidad, pues el equilibrio dinámico entre lo físico, lo biótico y lo antrópico, si bien pretende desde el punto de vista ecológico la regulación de la Energía, los Ciclos, las Poblaciones y los Ecosistemas, desde el punto de vista cultural, pretende mantener vivos todos los espacios de encuentro entre los hombres.
*Juan Eduardo Moncayo Santa Cruz
Coordinador Línea en Proyección Social
Especialización en Investigación Formativa
[1] Morin, Edgar. El Método
[2] Francois Valleys, Pontificia Universidad Católica del Perú,
[3] Francois Valleys, III Diálogo Global sobre la Responsabilidad Social Universitaria, Pontificia Universidad Católica del Perú 2006
[4] Velandia, Manuel. Documento Condición 6 Proyección Social, Especialización en Investigación Formativa. Escuelan de Postgrados - Universidad Cooperativa de Colombia
[5] Federicci, Casa Carlo .Propedéutica hacia una pedagogía. Fundación Intercultural del Sarare 2000
